Tras haber pasado por una situación difícil, como la pérdida de un ser querido o una ruptura amorosa, es completamente normal que experimentemos tristeza, ya que es una respuesta emocional natural que se presenta ante un hecho negativo que nos produce dolor. No obstante, cuando esta tristeza se mantiene en el tiempo o incrementa, es posible que se trate de depresión.

En este artículo vamos a ver cómo salir de una depresión severa o grave para poder superarla.

¿Qué es la depresión?

La depresión forma parte de los trastornos del estado de ánimo y es un problema que tiene un gran impacto negativo de quien la sufre. Si bien la depresión es habitual que se dé en los primeros años de la edad adulta, también puede llegar a afectar a los adolescentes e incluso a los niños.

Quien tiene depresión es incapaz de afrontar con normalidad su vida diaria. Este problema causa que la persona pierda el interés en las relaciones sociales e incluso se aísle. Asimismo, es común que el individuo con depresión comience a tener pensamientos negativos respecto a sí mismo, todo lo que le rodea y demás.

Este trastorno de los estados de ánimo es causado por múltiples factores, siendo unos de los más importantes la falta de refuerzo y las creencias desadaptativas. Quien sufre depresión no logra encontrar una motivación que le haga actuar o hacer algo, lo que provoca que se halle inactivo, y en consecuencia, se mantenga su estado de ánimo depresivo.

Usualmente, las personas deprimidas ven el mundo de un modo negativo y responden ante cualquier situación de su vida diaria con tristeza, pues aunque esta haya comenzado a causa de un hecho doloroso, ha terminado por instaurarse de modo que se vuelve un hábito para el individuo con depresión. Cabe mencionar que, en muchas ocasiones, quien está deprimido no puede explicar qué le genera tristeza.

Por fortuna, las personas deprimidas pueden recibir tratamiento para recuperar su nivel de funcionamiento normal, aproximadamente un 80-90% de los individuos que reciben tratamiento para la depresión lo consiguen.

Presta atención a este interesante vídeo donde Guillermo Blazquez y Alfredo García Gárate entran al detalle sobre la depresión, sus causas y las experiencias en consulta de su gabinete psicológico.

 

 

¿Cuáles son los síntomas de la depresión severa?

Como bien ya se mencionó con anterioridad, la depresión es un trastorno de los estados de ánimo, y por lo tanto, un trastorno emocional. Este se caracteriza por mantenerse en el tiempo y manifestarse de múltiples maneras, afectando la parte emocional del individuo, lo cognitivo, conductual y somático. Entre los principales síntomas de este trastorno se encuentran:

  • Emocional: los síntomas a nivel emocional pueden manifestarse como sentimientos de culpabilidad, sensación de vacío, impotencia, entre otros. También es habitual que el afectado se sienta inútil, presente ansiedad y se sienta sin esperanzas.
  • Cognitivo: en la parte cognitiva, la depresión se manifiesta a través de problemas de memoria y dificultad para tomar decisiones y concentrarse. El individuo también puede llegar a tener ideas suicidas.
  • Conductual: en cuanto a lo conductual, la persona deprimida puede sentirse irritada, llorar, hablar bajo e incluso dejar de hablar (mutismo).
  • Somático: cansancio, insomnio o hipersomnio, alteraciones en el apetito, pérdida del deseo sexual, dolores de cabeza, entre otros.

Si bien la depresión se caracteriza principalmente por un sentimiento de tristeza permanente, cuando este problema está más avanzado, el individuo puede llegar al punto de sentirse desconectado de sus sentimientos.

Otro de los síntomas frecuentes son los pensamientos negativos recurrentes y las ideas de suicidio, estas últimas pueden presentarse debido a un sentimiento de inutilidad, un gran dolor emocional o el no ver salida o solución a las dificultades que se atraviesan.

Quienes sufren de depresión habitualmente se sienten cansadas para hacer cualquier tipo de actividad. Acciones cotidianas como levantarse de la cama o tomar una ducha se vuelven muy agotadoras, y la persona deprimida siente que debe hacer un gran esfuerzo para llevarlas a cabo. Además de esto, la depresión también puede causar que las aficiones e intereses del individuo ya no generen la misma satisfacción o placer que antes, por lo que termina por abandonarlas.

Cabe mencionar que, en el caso de que el estado depresivo se prolongue por al menos dos años y sus síntomas sean leves, no se trata de depresión sino de distimia, conocida también como trastorno depresivo persistente.

 

¿Cuáles son las posibles causas de la depresión?

Tal como ya se explicó antes, la depresión puede ser causada por múltiples factores, entre ellos se haya el factor psicológico, bioquímico e incluso genético. Al observar ciertas zonas del cerebro de alguien con depresión, se puede apreciar que estas funcionan de un modo distinto, especialmente aquellas zonas responsables de regular el pensamiento y los estados de ánimo.

Cabe destacar que, de hecho, en las personas con depresión, los niveles de dopamina, norepinefrina y serotonina (todos ellos neurotransmisores) son bastante bajos. Por otro lado, en cuanto al factor genético, se ha logrado observar que aquellos que tienen un padre o una madre con depresión, tienen 3 veces más posibilidades de sufrir de depresión, por lo que este trastorno también puede ser heredado.

Asimismo, se cree que la depresión puede ser causada por un componente hormonal de base, pues las mujeres tienden a sufrir 2 veces más este trastorno que los hombres. De hecho, aproximadamente una de cada 7 mujeres podría llegar a sufrir de depresión en algún punto de su vida.

Otro factor que puede causar la depresión son los traumas y las situaciones estresantes a las que se expone una persona, especialmente si esto sucede durante la infancia. La exposición a traumas agudos durante la edad infantil pueden generar alteraciones en el sistema endocrino, inmunitario y en el sistema nervioso, por lo que existe mayor riesgo de sufrir depresión en la adultez.

La depresión también puede originarse al perder a un ser querido, al experimentar cambios radicales y demás. Sin embargo, en ocasiones este trastorno también puede aparecer sin necesidad de algún desencadenante.

Por último, este trastorno puede presentarse con mayor probabilidad en personas con determinada personalidad, como quienes son sumamente sensibles, quienes tienen un bajo autoestima o aquellos que tienen problemas para superar los obstáculos y/o adversidades que se les presenta.

 

¿Cómo superar la depresión?

Muchas personas desconocen lo que es realmente la depresión, por lo que tratan de ayudar a quienes sufren este trastorno con frases que, en lugar de ayudarles, lo que ocasionan es que la persona deprimida sienta que nadie le comprende. Frases como ‘esfuérzate para sentirte bien’, ‘no hay motivos para que te sientas deprimido’, ‘te sientes así porque así lo quieres’ son completamente contraproducentes.

La depresión no es un problema del que se pueda salir simplemente con fuerza de voluntad, ya que no se elige estar deprimido. Quien sufre de depresión y desea salir de ella, lo primero que tendrá que hacer será informarse bien al respecto. También es de suma importancia que se mantengan hábitos saludables, como la realización de actividad física o ejercicio y una buena alimentación.

De hecho, algunos alimentos pueden ayudar a combatir la depresión, pues tienen la capacidad de activar la producción de algunos neurotransmisores responsables de generar bienestar o relajación, como lo puede ser la serotonina. Los alimentos que se deben incluir a la dieta para combatir este trastorno de los estados de ánimo deben ser ricos en triptófano, omega-3, magnesio y ácido fólico.

Cabe mencionar que, además, también hay ciertos alimentos que pueden agudizar los síntomas característicos de la depresión, como por ejemplo, los alimentos ricos en carbohidratos o azúcar refinada.

 

¿Por qué es necesario salir de la depresión antes de que se haga mas grave?

La depresión mayor influye de una forma muy negativa en la calidad de vida de quien la padece. El mayor riesgo de este trastorno es el suicidio. Además de esto, los individuos con depresión suelen buscar refugio en sustancias como el alcohol o las drogas ilícitas. Otras de las consecuencias que tiene este trastorno son:

  • Problemas en las relaciones interpersonales: La depresión provoca que la persona que la padece se encuentre más irritable y actúe con impulsividad, lo que puede acarrear problemas en sus relaciones interpersonales. A causa de esto, la persona deprimida querrá aislarse más.
  • Dificultades emocionales: Este problema también tiene como consecuencia que quien lo padece pierda su autoestima, no confíe en sus capacidades y no le encuentre sentido a la vida.
  • Bajo rendimiento: Como ya se mencionó antes, las personas deprimidas suelen experimentar gran cansancio y sienten que requieren hacer un gran esfuerzo para realizar las tareas más sencillas. Como consecuencia, el rendimiento de quien sufre depresión se ve afectado negativamente.
  • Problemas de salud: Este trastorno también puede afectar bastante la salud de quien lo padece. Las personas deprimidas se descuidan a sí mismas, tienen malos hábitos, alteraciones de sueño y son más propensas a desarrollar ciertas enfermedades.

¿Cómo salir de una depresión sin medicamentos?

El tratamiento más efectico para salir de una depresión es el que combina el tratamiento psicológico y el farmacológico, si bien es cierto, que en algunas ocasiones es posible superar el problema recibiendo sólo un tipo de intervención. El tratamiento debe pautarlo siempre un profesional, no obstante, en los casos de depresión (sobre todo cuando hablamos de depresiones endógenas y más graves), la mejor opción terapéutica es combinar el tratamiento psicoterapéutico y la medicación.

 

¿Cuál es el tratamiento de la depresión mayor?

Para tratar la depresión mayor, se pueden aplicar diversas técnicas, entre las cuales se encuentran la terapia cognitivo-conductual, la hipnosis clínica, el E.M.D.R, entre otras. Por un lado, la terapia cognitivo-conductual consiste en identificar las variables que están generando y manteniendo el problema. Una vez identificadas dichas variables, se puede comenzar a trabajar en el mejoramiento de los pensamientos y la conducta de la persona con depresión.

En cuanto al E.M.D.R, esta consiste en el reprocesamiento de experiencias traumáticas para integrarlas de forma adaptativa. Otro tratamiento que ha demostrado ser sumamente eficaz es la hipnosis clínica, mediante la cual se puede ayudar a la persona con depresión a transformar aquellos pensamientos negativos y que los sustituya por unos positivos.

Otros tratamientos de la depresión mayor son las Técnicas de Liberación Emocional, el Neurofeedback e incluso la medicación.

 

Beneficios del tratamiento para superar la depresión

Al recibir el tratamiento para la depresión, la persona afectada logrará mejorar en gran parte su calidad de vida, ya que obtendrá los siguientes beneficios:

  • Conocer qué está originando el estado depresivo.
  • Recuperar la confianza en sí mismo, mejorar su autoestima y aprender a aceptarse y reconciliarse consigo mismo.
  • Cambiar los pensamientos desadaptativos.
  • Aprender a tener una perspectiva más realista y lógica de los acontecimientos importantes.
  • Regular las funciones del cerebro y los estados de ánimo.
  • Lograr superar la depresión para disfrutar nuevamente de la vida.

Para poder superar la depresión, es esencial contar con ayuda profesional, ya que de este modo se podrá aplicar el tratamiento más apropiado para cada caso. Sin dudas, recibir tratamiento será muy beneficioso para persona deprimida, pues su calidad de vida mejorará, podrá encontrar otra vez placer en sus pasatiempos y aficiones, dejará de aislarse y tendrá una visión más positiva de la vida.

 

¿Cuál es la tarifa para el tratamiento de la depresión?

Dependiendo del lugar al que se acuda para tratarse la depresión, la tarifa de los tratamientos puede variar considerablemente. En el caso de la terapia psicológica, los precios van desde los 50 euros aproximadamente, hasta los 80 euros o más por consulta. En cuanto a la terapia farmacológica, cada consulta psiquiátrica puede tener un costo aproximado de 100 euros.